«Todos los equipos tienen barras bravas, puede
que les falte el portero, algún defensa o un delantero, sin embargo, lo que sí
tienen siempre es la barra» Juan
Pablo Varsky
A estos "imprescindibles del Futbol Argentino", lo único que no se les puede negar es que les falte organización: Mediante el falso ropaje de hincha, se atribuyen las competencias, dividiéndose cada uno funciones y beneficios de acuerdo al club que "representan". Nadie los eligió pero ahí están. Cuentan con una organización jerárquica bien delimitada y con recursos propios que cada vez son mas amplios (venta de entradas, monopolio de los trapitos en la cancha, agencias de turismo, servicios de seguridad privada, ayudas económicas "extraordinarias" para mantener el folklore del fútbol por parte de los clubes y futbolistas, servicios "escenogafícos" al político de turno, etc.).
Quién quiera, puede seguir llamándolos "la hinchada" cuando divise a este grupo de mercenarios, pero sería un gran progreso si se hace con el conocimiento de que aquellas personas lejos están de compartir los intereses del hincha del fútbol. Lo único que los asemeja, es compartir un lugar físico dentro de la tribuna, eso es todo. En lo demás las diferencias son tan manifiestas que no hace falta ponerles nombre para distinguir de quien hablo en cada caso: Mientras unos se desesperan por llegar a la cancha para ver el partido completo, los otros pueden llegar en el segundo tiempo que da igual e incluso según su propia conveniencia pueden decidir si el partido se ve completo o no; Mientras unos observan el partido porque para ello pagaron su entrada, los otros no pagan su entrada, la venden porque no la necesitan para ingresar, y su verdadero atractivo lo van a encontrar de espaldas al campo de juego. Mientras algunos intentan colaborar con el club (ya sea con pequeños aportes, asociándose, etc), los otros viven del club... Para ser hincha es requisito moral sentir los colores del club, para ser barra no. ¿a alguien le sorprende enterarse que parte de la barra de su club antes integraba la barra de otro que nada tiene que ver con el suyo?.
En fin, mientras unos son espectadores, los otros son protagonistas. Tienen poder de desición; Disponen cuando se juega y cuando no (el árbitro no suspende el partido, sólo confirma la desición previa de estos) Tienen incidencia en la política del club, y si alguien duda de esto por favor que me explique ¿porque siempre en la mesa de los dirigentes hay un lugar reservado para un jefe de la barra? ¿porque un hincha no obtiene el celular del presidente con la misma facilidad que un barra?. Tienen incidencia en la economía del club (Puede ser aceptable que el club atraviese un déficit económico autodestructivo, pero eso si, que nunca falte el "vueltito" para la "hinchada" porque se pudre), Analizando todo esto, ¿tan descabellado es pensar que también pueden llegar a tener alguna incidencia en el equipo? Por el bien del fútbol una parte de mi se resiste a creerlo, pero la otra no puede dejar de pensar ¿que hacen los DT explicándole a los barras sus desiciones? ¿que hacen los jugadores colgados en los paravalanchas junto a ellos?
Muchos pueden decir que todo lo mencionado anteriormente ocurre por el miedo a la violencia que estos barras ejercen. En parte esto es cierto, pero en nada refuta la condición de protagonistas de los barras mencionada en el parráfo anterior: el miedo existe y mirándo para otro lado no se va a terminar (incluso los hace cómplices), así como tampoco se termina la violencia con todas estas concesiones que se les otorgan, sino todo lo contrario, se la promueve. Los partidos se seguirán suspendiendo, los dirigentes, jugadores y técnicos seguirán siendo coaccionados, los trapitos seguirán cobrando por estacionar en la vía pública en las inmediaciones de la cancha (con suerte) a precio de estacionamiento en Puerto Madero y, entre tantas otras consecuencias, la cantidad de muertos y heridos en ocasión de un partido de fútbol seguirá creciendo
Pero, uno no puede ser tan ingenuo, la violencia por si sola no puede perpetuar en el tiempo a estos barras. Ellos se mantienen, gracias a la complicidad y consecuente inacción de todos los que tienen capacidad de acción, e incluso la obligación de hacerlo pero sin embargo se mantienen al molde. Desde los directivos de los clubes, que en sus campañas prometen luchar contra ellos y una vez que asumen dicen desconocer quienes son, o si los reconocen es sólo en su condición de socio y si aparece un dirigente como parte de la excepción que confirma la regla, dándoles el pié para vencer el miedo, lo dejan sólo. Tambien los organismos de Seguridad y la policía, causalmente ineficientes. La cúpula de la Afa, que al igual que los directivos de los clubes, se quedan en el ardid común de "queremos que las familias vuelvan a los estadios", como si esa expresión de deseo fuera a cambiar una situación que ellos acentúan con su propia inoperancia. Y por supuesto, no puede quedar excento el gobierno que esté de turno, quien al no presentar una política nacional para intentar solucionar el problema,,el único respaldo que le puede dar a los pocos que luchan por erradicar o al menos disminuir la violencia en el fútbol, se puede resumir en una simbólica palmada en la espalda.
Como decía el gran George Carlin, "No hace falta una conspiración oficial cuando los interés convergen". No es que se reúnen todos ellos y deciden mantener las cosas de esta manera, sin embargo, a persar de las diferencias que puede haber entre un barra, un dirigente, un político y un funcionario público encargado de la seguridad, existe un interes común que los emparenta. En algun lado se encuentran las conveniencias de cada uno de ellos, algunos casos son mas evidentes que otros, pero en los hechos todos prefieren mirar para otro lado dejando que esta situación fluya.
Por último, no quiero olvidar, la parte de culpa que tenemos los aficionados del fútbol. A veces, no sabemos distinguirlos y los confundimos, creemos que son nuestros pares, que comparten la misma pasión, y hasta los coreamos cuando ingresan a la cancha, dándoles una especie de aprobación y generando una especie de inflación de quienes en la tribuna son la minoría, aunque a veces no lo parezca. No son nuestros representantes, ni el de los clubes, y sus intereses se asemejan mucho mas al de los barras de la tribuna de enfrente, que a los de un simple espectador. Esto quedó claramente evidenciado con la creación de la agrupación "Hinchadas Unidas Argentinas". A diferencia de muchos de nosotros, ellos esto lo tienen muy en claro, por eso resulta totalmente lógico que unan sus fuerzas, en pos de sus propios intereses. Sino ¿Alguno piensa que esta agrupación de barras se reunió para exigir que termine la violencia? ¿o que se reunieron para ver como solucionar el problema del vaciamiento de los clubes?
Como bien dice Marcelo Gantman: "El fútbol argentino está encima de capas
geológicas que contienen restos de amenazas, alambrados rotos, palos
policiales, bosta de caballo, choripanes dudosos, ojos morados, butacas rotas,
baños inmundos y cientos de heridos y muertos". Así se vé, asi huele y así se siente nuestro fútbol, por mas que muchos quieran esconder todo esto debajo de la alfombra, las consecuencias se perciben sin hacer ningun esfuerzo. Lo peor de todo esto, es que mientras unos lo sufren, otros sacan provecho de esto.
Ro!
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jueves, 15 de noviembre de 2012
Los imprescindibles del Fútbol Argentino
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jueves, 21 de julio de 2011
Algunas reflexiones personales acerca de la Copa América 2011
Mi intención en este caso, no es mas que reflejar en un texto, algunas impresiones generales sobre ciertos temas acerca de este torneo continental que se disputa en nuestro país. Estas cuestiones no son mas que algunos temas generales a los cuales me quería referir, dejando muchísimo otros que también son de importancia de lado, algunos por no haber tenido el tiempo de desarrollarlos o pensarlos y algunos otros puntuales porque van mas allá de generalidades y mi intención es plasmarlo en una nota aparte.
No terminóla Copa , aunque para mi y gran parte del país si. No era un Mundial, ni siquiera se compara con la Eurocopa que cuenta merecidamente con mayor prestigio, pero luego de la eliminación no creo que sea correcto menospreciarla para desestimar triunfos ajenos y fracasos propios: la queríamos ganar.
Si bien comenzó casi inadvertida para nosotros, en medio del descenso de River y las elecciones porteñas, era evidente que iba a tomar mayor relevancia y atención pública luego de la instancia de Grupos.
No terminó
Si bien comenzó casi inadvertida para nosotros, en medio del descenso de River y las elecciones porteñas, era evidente que iba a tomar mayor relevancia y atención pública luego de la instancia de Grupos.
Quedar afuera de la Copa América , aunque pueda considerarse como un fracaso, por si sólo no tiene fuerza propia para repercutir anímicamente ni en hinchas, ni en jugadores, ni siquiera en el director técnico. ¿Por qué tuvo entonces tal efecto la eliminación?.
Innegablemente, algo así no puede ser causa de un solo motivo, pero como el objeto de este escrito no es el de un análisis profundo, me atrevería a responder esa pregunta con la simpleza y la frialdad de un número: el 18. Esa cifra, representa los años sin haber ganado absolutamente nada en cuanto a nuestra selección mayor, que se consolidaron con la frustración de la Copa América , ya que lamentablemente no podemos contar las dos medallas de oro obtenidas en ese lapso porque las competiciones olímpicas, son sub 23 con excepción de 3 jugadores por plantel y la competencia la organiza un ente ajeno a la FIFA y a la CONMEBOL.
Esta nueva frustración nos hace mirar al espejo y reflejarnos empequeñecidos, ya que no muestra la imagen que teníamos de nosotros mismos, aquella que nos hacía mirar por encima del hombro a cualquier rival, sino otra que encuentra su límite en los ya traumatizantes cuartos de final, no sólo en un Mundial sino en una Copa armada casi con vía libre para que nuestro seleccionado llegue a la final sin sobresaltos.
El legado de desilusiones, no es extraño a cada jugador y técnico que nos representa en el campo de juego, sino que es un rival más al que tenemos que enfrentarnos, un enemigo invisible que se va fortaleciendo con el paso del tiempo y que se vuelve una carga tan pesada inclusive para los jugadores mas experimentados de esta Selección. Todos queremos que esto se termine, para poder ver a nuestros ídolos con la copa en sus brazos y retirándose del seleccionado como realmente se merecen los Ayala, los Zanetti, los Riquelme y los Messi, sin embargo poco hacemos para que esto cambie. La buena predisposición y el orgullo de todo jugador por vestir nuestra camiseta no es suficiente si no lo acompañamos con un proyecto SERIO con objetivos claros y a mediano o largo plazo, apoyado por dirigentes, jugadores, periodistas e hinchas. Mientras todos sigamos tirando para lados diferentes, vamos a seguir haciendo borrón y cuenta nueva, tropezando contra la misma piedra año tras año: llámese Mundial, Copa América, Cuartos de Final o Mes de Julio.
Ro!
Algunas notas de interés:
- http://www.canchallena.com/1390512-en-julio-todas-las-frustraciones de Juan Pablo Varsky para Canchallena.com
- http://www.gantmanblog.com/no-saben-ver-a-uruguay_3396/ De Marcelo Gantman, en su blog que siempre vale la pena leer.
lunes, 13 de diciembre de 2010
La letra chica del Fútbol para Todos
Hace ya bastante tiempo que tenía en mente comenzar un blog, en el cual poder exteriorizar cualquier cosa que me resulte de interés y de ser posible en algunos casos que pueda ser de utilidad para los demás. Este último fin utilitario quedará pendiente para otra ocasión, ya que otro gran factor de motivación para comenzar a escribir, es el de exteriorizar ciertas críticas a las cuales lamentablemente puedo aportar poco y nada pero siento la necesidad de dejarlas salir y dar mi opinión. Siendo apasionado por el fútbol, fue espontánea mi alegría al enterarme que las transmisiones del fútbol local iban a ser “gratuitas” y desde canales de aire. ¿Que otra reacción posible a ahorrarme casi $30 pesos que estaba pagando por el fútbol codificado por Tyc? Trayendo además como consecuencia la caída del programa de fútbol de primera, que sinceramente ya me cansaba su cosecha de rating que casi en su totalidad era basada en la exclusividad que tenían para transmitir antes que nadie los goles de la fecha. Tal fue así que desde el momento en que la transmisión del fútbol paso a manos estatales, la caída de Fútbol de Primera fue inminente, y vanos fueron sus intentos de transformar el programa en algo un poco mas periodístico, al no haberlo hecho antes estancados en la comodidad de tener un público estable cautivo, quedando a años luz de distancia de otros programas que se dedicaban a analizar los partidos o a darle un enfoque diferente a los resúmenes de aquellos, aunque debo decir que el material de edición que preparaban como apertura de cada programa de Fútbol de 1ª eran de muy buena calidad y en la actualidad no se encuentran.
Luego de ver las transmisiones que ofrece la tv pública, fue inevitable recordar aquellos dichos clásicos tales como “no todo lo que brilla es oro”, “lo barato sale caro”, “Peor la cura que la enfermedad” o quizá un refrán conformista o resignado de “A caballo regalado no se le miran los dientes”, ¿pero esto es precisamente regalado? Sin hablar de números, el Estado gasta muchísima plata en esto, y obviamente tal dinero sale de los bolsillos de cada uno de nosotros. Pero buen, yo como gran apasionado del fútbol ¿que voy a pensar en eso si total estoy enceguecido con lo que se me ofrece a cambio?, imposible pensar para mi que en el país hay otras prioridades antes que el fútbol. Pero todos estos dichos populares por algo vinieron a mi cabeza, aunque todavía tengo la duda de por cual de estas razones fue:
- Si fue por los relatores, autoproclamados relatores del pueblo, lamentablemente rescatados del túnel del tiempo, u otros desconocidos sin estilo propio que realmente si hubiera sincronización, dan ganas de ponerle mute a la TV y encender la radio. A esto sumado los comentaristas, (salvo Perfumo que aparte de aquí hace un muy buen trabajo en su programa “Hablemos de fútbol”) todos los demás son insoportables, y el único método que se les reconocerá quizá será el de descubrir la cura mas efectiva contra el insomnio. Por demás está decir que es increíblemente frecuente como se equivocan de nombres los jugadores, muchas veces nombrando inclusive a jugadores que ya han sido sustituidos, no es una cosa de un partido, es de siempre (Araujo por favor, Silvani se retiró, no juega en el rojo, es Silvera!!)
- O quizás pudo haber sido la pésima calidad de televisación, esto es indudable, el retroceso que hubo hace que ni un River-Boca se disfrute como antes (obviamente a eso se le suma la degradación de la calidad futbolística de nuestro torneo local que nada tiene que ver el fútbol para todos e inclusive es algo que lo sufre porque le tocó el peor momento, si comienza el torneo y se habla de Funes Mori como un gran jugador, estamos en un gran problema). Las cámaras siempre en cualquier lado, muchas veces ni siquiera transmiten bien el gol, porque el director de cámara o vaya a saber quién esta obsesionado con los primeros planos intrascendentes, o por poner un circulo entre la pelota que marque la distancia del tiro libre, que siempre se traba o falla y cuando la arreglan ya se pasó la jugada y algunas veces termina dentro del arco. La importancia que tiene cualquier propaganda que no la pueden quitar ni siquiera si se ve que hay una ocasión manifiesta de gol, por lo cual cada vez que pasa eso uno se tiene que resignar a esperar la repetición del gol porque en el momento que sucedió mitad o un tercio de la pantalla había sido ocupada y encima quedándonos sin audio por ese momento. También suele ocurrir, que el audio no esté sincronizado con la imagen por lo cual uno ve que van a patear un tiro libre por ejemplo y ya sabe que no va a ser gol porque cuando esta corriendo para ejecutarlo el jugador ya se escuchó el “uhh!!” de la hinchada o la pelota rebotando contra el alambrado. U otras anécdotas que sólo vi por canal 7, como en Racing Vs. Atlético de Tucumán, dónde diluviaba en el estadio casi no se veía nada y de repente se corta la transmisión justo en el momento en que ocurre un penal para Atlético, por lo cual queda la pantalla en negro y solo se ve el cartel que marca el tiempo y el resultado del partido, un rato después aparece un gol de Atlético, luego cuando vuelve la imagen al rato me entero que van 0 a 0, ¿Cómo y el gol que apareció? ¿Que pasó? Resulta que en el momento del penal que ejecutó la “pulguita” Rodríguez y Atajo De Olivera (Arquero de Racing), como llovía tanto casi ni se vió y vaya uno a saber quién se le ocurrió arriesgar que fue gol y cambia la placa del resultado: ¡Insólito!. No se si es mucho pedir pero obviamente además de todo eso la manera de ver el fútbol es tan pobre, con tan pocas cámaras que cuando ve uno un partido internacional o inclusive un partido de un equipo nacional pero en una copa internacional, ve la diferencia y es mucha. Y buen ya yéndome de tema, ¿es mucho pedir soñar con que se transmita en HD no? Noo, ya me fui de tema perdón.
- Sino pudo haber sido por el constante bombardeo de publicidad oficialista hasta el cansancio, repetida y repetidamente, que seguramente hubieran sido mas eficaces que el tratamiento de resociabilización que utilizan en la película “La naranja mecánica”.
- Quizás sino por los horarios que a veces son inaguantables, River o Boca a la noche para pasarle el rating a 678, eso ya es un abuso, el fútbol está en el 7 para que sea público no para mancarse esas cosas. Cuando se presentaba con bombos y platillos que se iba a pasar a tv pública el fútbol deberían aunque sea de manera rápida como lo hacen en las publicidades de la radio, leernos toda esta letra chica que venía acompañando este proyecto.
Ninguna razón política me orientó a hacer esto, porque realmente en cuanto a política no estoy casado con ningún partido y suelo determinar mis opiniones con respecto a los hechos. Realmente esto fue escrito desde la perspectiva de un aficionado del fútbol local indignado por esto que suelen llamar “Fútbol para todos”.
Le reconozco a la Tv Pública haber podido lograr que el entretiempo de los partidos dure lo que marca el reglamento y no lo que se les ocurra a directores técnicos y jugadores, la verdad fue una buena causa en la que resultaron victoriosos y beneficiaron a los televidentes. No aplaudo tan así las miles de críticas que lanzan sin fundamento o algunas que no le importan a nadie o que no tienen solución y menos otras en las que no unificaron el criterio, o en algunas que si lo unificaron pero que su resultado fue totalmente irrelevante como el caso de llamar al tiempo de descuento, tiempo recuperado.
Mi preocupación con respecto a todo esto es que nada parece con tendencia al progreso, si esperé un tiempo prudencial para escribir es por mi fé a que como recién comenzaban podía ser fruto de la inexperiencia, pero muchas de estas cosas se saben desde hace mucho ya, por ejemplo los constantes errores cuando usan la tecnología de marcar la distancia al patear un tiro libre y el delay y el bache que generan, no puede ser que en dos campeonatos siga pasando lo mismo.
Errar es humano, pero errar cada fin de semana, eso es de Fútbol para todos.
Rodri-
Como anexo copio un fragmento de Crítica digital que leí en un blog y me pareció interesante:
“Alejandro Apo lidera la manía de pedirles a los árbitros penales,
amonestaciones y expulsiones por doquier. Apo, además, comete un error
sistemático. Antes de cada partido, le pide al árbitro –como en un rezo– que no les hable a los jugadores, le recuerda que el reglamento lo ampara y lo exhorta a que sea dueño de su silencio. La monserga se repite ante cada tiro libre que va a caer en el área mientras los jugadores forcejean y el árbitro los advierte. Pero lo cierto es que el reglamento dice exactamente lo opuesto a lo que Apo y sus colegas creen. En su regla 12, “Faltas e incorrecciones”, en el apartado “Sujetar a un adversario”, dice: “Los árbitros deberán intervenir para tratar con firmeza la infracción de sujetar al adversario, especialmente dentro del área, en los saques de esquina y los tiros libres. Al tratar estas situaciones, el árbitro deberá: 1) advertir a todo jugador que sujete a un adversario antes de que el balón esté en juego; 2) amonestar al jugador si continúa sujetando al adversario antes de que el balón esté en juego; 3) conceder un tiro libre o penal y amonestar al jugador si la infracción ocurre
después de que el balón esté en juego”. Que el árbitro hable con los jugadores no sólo está permitido por el reglamento sino que, en determinadas ocasiones, es recomendado..
Se combinan, entonces, en los relatores y comentaristas del fútbol para todos, dos características: la prédica insistente y uniforme con el desconocimiento del reglamento"
amonestaciones y expulsiones por doquier. Apo, además, comete un error
sistemático. Antes de cada partido, le pide al árbitro –como en un rezo– que no les hable a los jugadores, le recuerda que el reglamento lo ampara y lo exhorta a que sea dueño de su silencio. La monserga se repite ante cada tiro libre que va a caer en el área mientras los jugadores forcejean y el árbitro los advierte. Pero lo cierto es que el reglamento dice exactamente lo opuesto a lo que Apo y sus colegas creen. En su regla 12, “Faltas e incorrecciones”, en el apartado “Sujetar a un adversario”, dice: “Los árbitros deberán intervenir para tratar con firmeza la infracción de sujetar al adversario, especialmente dentro del área, en los saques de esquina y los tiros libres. Al tratar estas situaciones, el árbitro deberá: 1) advertir a todo jugador que sujete a un adversario antes de que el balón esté en juego; 2) amonestar al jugador si continúa sujetando al adversario antes de que el balón esté en juego; 3) conceder un tiro libre o penal y amonestar al jugador si la infracción ocurre
después de que el balón esté en juego”. Que el árbitro hable con los jugadores no sólo está permitido por el reglamento sino que, en determinadas ocasiones, es recomendado..
Se combinan, entonces, en los relatores y comentaristas del fútbol para todos, dos características: la prédica insistente y uniforme con el desconocimiento del reglamento"
Para finalizar, cito un tweet de Marcelo Gatman: "Hay que recordar cada domingo que Araujo fue voz y vocero del fútbol codificado cuando era un verdadero artículo de lujo "
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